La bodega vallisoletana Emilio Moro y Telefónica llevan al campo las últimas tecnologías.

El pasado verano, y como resultado de un convenio firmado con Telefónica, la bodega Emilio Moro incorporó el software VisualNacert, el geolocalizador de parcelas más evolucionado del mercado. Un equipo de especialistas tomó una serie de grabaciones aéreas de todos los viñedos de la bodega y hoy, tras analizar esas imágenes, la Emilio Moro ha hecho una interpretación agronómica de los datos y un diagnóstico pormenorizado del estado nutricional de cada planta.

Gracias a los drones se ha establecidoel índice de estrés hídrico y la necesidad de abono o poda

Por ejemplo, gracias a las imágenes captadas por los drones, Emilio Moro ha podido establecer el índice de estrés hídrico de los viñedos, la necesidad de abono de los mismos o cuándo y cómo podar cada sector. Así, y gracias a esta información, que se recibe en una app que puede descargarse y consultarse en cualquier dispositivo móvil, los responsables de Emilio Moro pueden adoptar cada día medidas concretas para alcanzar los máximos valores de calidad.

Tras un análisis de los primeros datos, los pilotos cargaron en abril los mapas de vuelo en el sistema informático de los drones que geoposicionaron y que desde dicha situación dieron instrucciones a otra maquinaria que inició un abonado a la carta de cada planta.

“Se aporta a las cepas la cantidad y tipología de nutrientes que necesite”, señalan fuentes de la bodega, que añaden que “este sistema pretende obtener el máximo potencial productivo de la vid mediante la optimización del abono, una fase crítica en su cuidado”.

Con este sistema, “se aporta a las cepas la cantidad y tipología de nutrientes que necesite”

Vicente Abete, responsable de Viticultura de Bodegas Emilio Moro, explica que “la información que recaban los drones nos permite saber dónde están aquellas cepas que nos dan una calidad inferior, para poder actuar sobre ellas y mejorar la calidad de la uva.

Esa información se la transmitimos a la persona que va a ir a trabajar a la viña, quien aplicará los tratamientos adecuados al estado nutricional de la planta. La producción se ve mejorada cualitativa y cuantitativamente de una manera clara”.