Se hace camino al andar… y también se puede generar energía renovable y limpia. Las ciudades del futuro que aspiren a ser sostenibles y que quieran optimizar recursos tienen en un invento ‘made in London’ una buena inspiración: las baldosas inteligentes Pavegen aprovechan la pisada del viandante y la transforman en vatios listos para consumir al momento o para almacenarse en la red eléctrica. Colocadas en lugares estratégicos de gran afluencia de público, como centros comerciales, colegios, estadios de fútbol, calles, plazas o terminales de aeropuertos, podrían convertir las urbes en verdaderas plantas eléctricas. Las losetas, por supuesto, están fabricadas con materiales reciclados y, además, son reciclables en un 80% (la capa superior es de caucho, neumáticos viejos, capaz de resistir más de cinco años de pateo intensivo).