Los coches públicos autónomos ya operan en algunas ciudades francesas como París (La Defensa), Lion, Rennes, y otras ciudades como Las Vegas, Singapur, y Candiac en Canadá. Todas en circuitos cortos y cerrados, mientras que la última ciudad ya opera en circuitos o rutas abiertas. Son autobuses eléctricos y autónomos, pequeños y automatizados.
Las empresas francesas Keolis (empresa multinacional francesa que opera en el sector del transporte público) y Navya (empresa también francesa diseñadora de vehículos eléctricos y autónomos) han desarrollado conjuntamente estos pequeños autobuses como el futuro Robotaxi, el futuro taxi también eléctrico y autónomo. Se espera que en el 2022 ya estén circulando por algunas Smart cities o ciudades importantes y en 15 años estén operando en todas las ciudades del mundo, desapareciendo totalmente todos los taxistas. Por este motivo, el objetivo de empresas como Uber o Cabify, es la de desarrollar rápidamente estos coches autónomos.
El objetivo de las Smart cities es poder diseñar unas ciudades transformando la movilidad, y liberar del espacio público de los coches que solo se utilizan con un solo conductor y únicamente para ir a trabajar. Una de las curiosidades en estas ciudades, es que los espacios que van a desaparecer en una ciudad son los parkings, ya que habrá menos coches al potenciarse no solo los transportes públicos compartidos, sino también la utilización de App para compartir los coches privados.