La agricultura también podría sufrir su gran revolución agrícola. Eso es lo que se puede ver en la superproducción de lechuga en Japón, donde el terreno es muy limitado y un clima muy severo. En Kyoto, podemos encontrar la empresa SPREAD CO. creada en un invernadero de campos verticales, llamado Kameoka, donde están produciendo 22.000 lechugas al día, ahorrando el 98% de agua que se necesita, y sin utilizar un gramo de tierra.
Dicha fábrica, que obtuvo el premio Edison en el año 2016, está controlada por robots, elaborando con el reciclaje total del agua, con luces LED especializadas y controles ambientales que controlan el nivel de CO2 y el de la temperatura. Por tanto, si la temperatura está controlada, tampoco tendrán que utilizar pasticidas ni abonos artificiales.
El secreto de su producción, se basa en el cultivo hidropónico. Sin utilizar absolutamente nada de tierra, y colocando la planta encima de agua circulante y reciclable. Se le añada los valores nutrientes que tiene la tierra y la planta busca en el agua esos valores nutrientes a través de sus raíces. De esta forma, también se puede ahorrar el 98% del agua.