La empresa JUST de San Francisco, junto a su fundador Josh Tetrick, ha encontrado la forma de elaborar pollo sin ser pollo y convertir la carne, en una comida muy económica, sana y sostenible. El inicio viene de hacer crecer carne de pollo a partir de una pluma.
El pensamiento y el punto de inflación de este producto ha llegado con la carne vegetal y de laboratorio, la cual será una parte de la revolución alimentaria. Este concepto empieza en desarrollar nuevos productos alimentarios con origen vegetal a partir de proteínas alternativas y a la vez con carne celular, carne real elaborada a partir de células animales, sin tener que sacrificar animales para conseguirlo. O sea, carne de cultivo celular.
Esta tecnología podrá solucionar una gran parte del problema del hambre mundial, y comer mucha más carne por el crecimiento demográfico matando muchos menos animales.