En septiembre de 2016, una tormenta asoló el estado de Australia Meridional dañando algunas infraestructuras esenciales y dejando sin luz a más de un millón y medio de ciudadanos. El gobierno local organizó entonces un concurso público para construir un sistema de almacenamiento que pudiera dotar a la red de una mayor seguridad energética.

Uno de los requisitos era un mínimo de 100MW de capacidad, que es justo lo que promete el sistema de Tesla. Esta pila gigante -en realidad el complejo consiste en unos 24 bloques alineados, parecidos a contenedores marítimos- estará emparejada a la granja eólica de Hornsdale, próxima a la ciudad de Jamestown y gestionada por la eléctrica francesa Neoen.