Uno de los objetivos claros que tiene la tecnología, es la de encontrar los máximos recursos posibles para generar y almacenar energía. Mientras se buscan formas de carga rápida, en inalámbricos, baterías externas, batería solar, y otras alternativas, en China han desarrollado un proyecto para cargar el móvil frotándolo con la ropa. La técnica se basa en un material maleable piezoeléctrico incorporado en los smartphones que consigue transmitir energía con el mismo roce.